Planes de Finde

Subiendo a la Peña de Unzué en familia

seccion planes de finde

Nueva sección: por ellas, por nosotros

 

Aquí tenéis una nueva entrega de la sección que estrenábamos el domingo pasado #PlanesDeFinde.  En esta ocasión un plan completo de domingo para hacer en familia.

Ya sabéis que esta sección siempre contempla un plan de outdoor, es decir, un plan al aire libre preferiblemente en la naturaleza y aunque daban mal tiempo, al ver que no llovía cuando nos despertamos, desechamos el plan B (Ferias de Urroz) y el plan C (Mercado en Areso y Leitza) para hacer el plan que más nos gustaba: Subir a la Peña de Unzué.

Es una subida muy sencilla, apta para todas las edades y sin necesidad de ninguna preparación física. La ruta tiene una duración aproximada de 1 hora y 10 minutos, desde el punto de partida (Pueblo de Unzué) hasta la cima. Ya sabéis que con los peques los tiempos son orientativos y a nosotros, con escaladas adicionales, almuerzo y juegos varios, nos costó unas dos horas y cuarto subir y bajar.

Sobre la Peña de Unzué

¿Qué diferencia hay entre un monte y una peña? Antes de salir de viaje, ya me lo había «estudiado» por si las niñas preguntaban. La diferencia y característica principal es que una peña es un monte con zona rocosa. En el caso de la Peña de Unzué toda la parte superior es zona rocosa, que se ve claramente y que es uno de sus atractivos.

Vistas desde el coche

 

Es un monte muy concurrido, por lo fácil que es y porque es realmente bonito. ¡Había ocasiones en las que necesitábamos un semáforo, para dar paso a los que bajaban y para los que queríamos subir! Las mini-conversaciones y saludos que se hacen en el monte no se dan en ninguna otra parte; ni en el portal de casa, ni en el cole. ¡Y me encanta! Y sé que las niñas también valoran eso, porque agradecen que las personas adultas que nos juntamos por el camino, valoren su gran esfuerzo.

Vistas de Unzué encaminando la ruta hacia la Peña

 

La Peña de Unzué y alrededores, es una zona donde siempre pega el viento bastante, por lo que es aconsejable ir con alguna prenda tipo cortavientos. Y sobre todo, tener en cuenta que el camino transcurre por zonas boscosas donde la humedad y la sombra abundan, por lo que es imprescindible ir bien abrigado, con prendas fáciles de quitar cuando empecemos a tener calor y fáciles de poner cuando tengamos fresco. Así a los peques les resultará menos engorroso.

Inicio del ascenso

Es un recorrido corto, como os he contado antes, por lo que no requiere de un gran madrugón. Con salir de casa sobre las 10.00 de la mañana, podréis disfrutar de tiempo suficiente para subir y bajar y comer después a una buena hora.

La mejor zona para aparcar es cerca de la iglesia ya que hay bastante sitio. Desde ahí mismo se puede iniciar otro camino, pero la subida a la peña es un poco más abajo (entrando en el pueblo) y después hacia la izquierda. Hay que dirigirse a una zona de campo desde el que se divisa el camino hasta la cima. Es un camino que está adaptado en algunos tramos con ciertas piedras y que es bastante estrecho. La mayoría de la caminata la hicimos en fila de a uno.

La ruta tiene marcas verdes y blancas. 

Marcas verdes y blancas a lo largo de toda la ruta

 

Ya sabéis que lo que más les cuesta a los peques ( y los adultos en baja forma donde yo me incluyo) son los primeros pasos. Por lo que es imprescindible que ahí estéis hábiles y saquéis temas que les interesen, como por ejemplo: cosas del cole, hablar de alguna peli favorita, canciones y como último recurso, el almuerzo suculento que les espera al llegar. En otro post os contaremos todos los trucos que usamos nosotros.

La zona es espectacular; El primer tramo (muy cortito) que va por un campo, con paso más ancho al igual que la parte del final, cuando ya estamos a las faldas de las rocas.  El resto del camino transcurre entre árboles. Es realmente bonito. Muy apropiado tanto para buen tiempo como para otoño. Eso sí, tanta zona sombría produce mucha humedad, y el suelo resbala bastante, ya que hay muchas piedras ( y más si ha llovido la noche anterior. ) Es un tema a tener en cuenta sobre todo para los peques. Recomendamos el uso de bastones sobre todo para la bajada y zapatillas o botas con Goretex.

Hay árboles con muchas ramas que permiten fotografías muy divertidas y pequeñas escaladas.

Una vez en la cima, hay dos caminos: uno entre las rocas y otro bordeando la zona rocosa hacia la derecha y una pequeña ascensión hasta la cima. El camino entre las rocas, permite una pequeña escalada. Es una aventura muy bonita para que realicen los peques pero hay que tener en cuenta que hay zonas bastante difíciles, que hay altura y que con la humedad las piedras se vuelven peligrosas. Así que según cómo hayáis visto la subida (en cuanto a humedad, la habilitad de vuestros peques «escalando» ) es mejor que bordeéis la peña y subáis poco a poco por la parte derecha, que también tiene su aquél.

El paisaje es increíble

 

Cuando hayáis llegado arriba, animar a vuestros peques a que dejen su torre de piedras como buenos montañerxs. ¡Y acordaos del abrigo, qué viento! Estas marcas actualmente solo tienen significado orientativo, es decir, marcan un camino o una cima, pero en la antigüedad, estos montículos de piedras podían significar también que donde se alzaban habían sucedido cosas importantes: batallas, actos de penitencia, etc. Así que ya sabéis, puede ser una buena excusa para contarles alguna historieta.

Nuestra torre de piedras en la cima

 

Durante todo el camino no tendréis dudas sobre la ruta, no hay pérdida. En solo dos ocasiones nos encontraremos un camino más adicional, y aunque pudieran surgir dudas de por donde ir, enseguida encontraréis una torre de piedras o una marca verde y blanca. Solo hay que estar un poco atento. Podéis pedirles a vuestros peques que os ayuden con la búsqueda de marcas, les encantará.

Torre de piedras que indica el camino correcto

Y después del monte…

Es un plan que permite volver a casa a comer, por lo que teniéndolo en cuenta previamente, habíamos planificado comer una comida «especial». Para nosotros una comida especial, que sea rica y medianamente sana (además de rápida de hacer) son las alitas de pollo de corral hechas al horno. Es un plato que entre semana no comemos y que el fin de semana, solemos hacer de vez en cuando. Gusta tanto a mayores como a peques y en 30 minutos, sale un segundo plato la mar de jugoso. Eso sí, según la hora de salida hacia la Peña de Unzué, es importante que valoréis que además de los 30 minutos de horno, necesitaréis otros 20 para quitar todas las pieles y de más, por lo que es recomendable dejarlo hecho antes de salir de casa.

Por cierto, aprovechad para brindar, nosotros siempre lo hacemos

 

Dependiendo de la hora de regreso, podréis parar en el centro de Pamplona y tomar un pequeño vermú. ¡Una buena ocasión para comentar las aventurillas vividas! Y tras la comida, ya en casa, y un poco de descanso, dependiendo del tiempo que haga, los planes también pueden ser diversos:

  • Juegos de mesa en casa
  • Cine (os recomiendo la Sala Junior de Itaroa)
  • Tarde de chocolatada (bien en casa o fuera, por ejemplo en Valor).
  • Asar las castañas que cogimos el domingo pasado.

¿Qué os ha parecido el plan? Esperamos que lo hagáis y que disfrutéis tanto cómo lo hicimos nosotros. Y ya sabéis, que si queréis más información sobre esta ruta o alguna sugerencia para disfrutar de Navarra podéis poneros en contacto, porque esteremos encantados de aconsejaros.

 

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