Educación

¿Estereotipos? No, gracias

Paleta de colores

Últimamente, cada vez que visto a Maite es una pelea; que si le pongo vestido, llora y se quiere quitar los leotardos o, si le pongo un chandal, no se deja ni meter las piernas… Al final opto por cogerla aupas y que señale en el armario lo que ella quiera. Aún así, no siempre se queda contenta.

Mi madre dice que yo era igual; pero con más edad. ¿Cómo puede ser tan pequeña y saber lo que quiere ponerese? O mejor dicho, ¿lo que no quiere ponerese?

Yo he llegado a la conclusión que lo que le pasa es que está harta de que le digan: «ai, que majico!» O «déjale sentarse al nene, que es más pequeño.» Lo que me pide a gritos es un cambio de color en su vestuario. «Mamá ponme más cosas rosas y moradas». Ya que pedir que la sociedad cambie es más difícil. La verdad es que a veces me sabe hasta malo, por dos razones:

  • lleva pendientes en ambas orejas y se ven a la legua.
  • ¿por que el azul es de chico y el rosa de chica? Hemos evolucionado!

No voy a negar, porque sería ilógico decir que pienso que esos dos colores no se identifican aún con el chico y la chica, yo en mi tienda tengo muchos productos que así lo demuestran, pero también tengo blancos, grises, verdes y rojos. ¿por qué no? En el vestuario de Maite predominan los rojos y azules; porque nos gustan y le sientan de maravilla.

Así que a ver si vamos cambiando el chip, que mi niña se me trauma y no hay quien la vista. 😉

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